Cuando
ya no
nada que
comer en los platos, el
se
los
con la esquina del mantel, y
en una jerga procaz que
de una vez con el
del buen decir de los
capitanes del . Pues no
por ellos ni para nadie,
sino tratando de ponerse de
acuerdo con su
rabia. Su ,
al cabo de una ristra de
,
que no encontraba como salir
del embrollo en que se
metido con la bandera del
.
Florentino
Ariza lo
sin pestañear. Luego
por las ventanas el
completo del cuadrante de la
rosa ,
el horizonte ,
el cielo de diciembre sin
una sola nube, las
navegables hasta siempre, y
dijo: -Sigamos derecho,
derecho, derecho, otra vez
hasta La Dorada.
Fermina Daza
se ,
porque
la antigua voz iluminada por
la gracia del
Santo, y
al :
era el destino. Pero
no la ,
porque estaba anonadado por
el tremendo poder de
de Florentino Ariza.
-¿Lo dice en
?
-le .
-Desde que
-dijo Florentino Ariza-, no
he dicho una sola cosa que
no sea en .
El
a Fermina Daza y
en sus pestañas los primeros
destellos de una escarcha
invernal. Luego
a Florentino Ariza, su
invencible, su amor
,
y lo
la sospecha
de que es la vida,
que la muerte, la que no
tiene .
-¿Y hasta
cree usted que podemos
seguir en este ir y venir
del carajo? –le
.
Florentino
Ariza
la respuesta preparada desde
cincuenta y
años, siete meses y once
con sus noches.
-Toda la vida
--dijo.
GARCÍA
MÁRQUEZ,
Gabriel.
El amor en
los tiempos del cólera
– Buenos Aires, Sudamericana,
2005.
Esta recomendación vale para
todos los ejercicios
gramaticales propuestos en
FUNDAMENTOS DE GRAMÁTICA
BÁSICA DEL IDIOMA ESPAÑOL:
1º Antes de realizar el
ejercicio estudie el tema
respectivo.
2º Después de terminado
consulte la CLAVE DEL
EJERCICIO para cotejar las
respuestas.
3º Verifique por qué están
correctas o incorrectas las
cuestiones consultando los
fundamentos teóricos, en
este caso: