|
RESUMEN
Épocas de la Literatura Boliviana
La Literatura boliviana puede dividirse en 3 grandes épocas: Época
Precolonial, que se ocupa de la literatura incásica; Época Colonial,
que comienza en 1492 y termina en 1825, que se subdivide en Literatura
durante la Colonia y Literatura de la guerra de la independencia y de
principios de la República; y Época Republicana, desde la
independencia de 1825 hasta nuestros días.
Literatura Quechua
De la literatura aymara solo existen hermosas canciones y milenarias
leyendas orales. La literatura quechua es más conocida, teniendo entre
sus modalidades poesías, himnos religiosos y relatos heroicos. La
Poesía Lírica de los Quechuas iba acompañada de música, lo que
equivale a decir que era cantada.
El pueblo quechua fue muy religioso, el Jailli fue su himno
sagrado, una principal preocupación de sus sacerdotes y de sus poetas
iba encaminada a rendir homenaje a los dioses, los "Jaillis al Sol"
eran los más numerosos, se le cantaba en las siembras, en la paz y en
la guerra, en la sequía y en la fiesta anual; le cantaban pidiéndole
salud y felicidad para el Inca y prosperidad para el Tahuantinsuyo.
El arawi era la forma poética más apreciada y difundida
Incario, creativo y estéticamente puro, arranca sus temas del
sentimiento más íntimo del poeta indígena, a quien también se le
llamaba "arawiku". Era una manera peculiar de la poesía amorosa, que
también podía ser de naturaleza triste, y tomaba distintas posiciones
y denominaciones de acuerdo con el tema: Juray-arawi era la canción
del rencor doliente; Sauhay-arawi era la de expiación; el Suma-arawi
era de la belleza.
El wawaqui era un poema de sabor peculiar que se cantaba en
forma dialogada, donde el hombre se expresaba de esta forma, y la
mujer adoptaba una aparente posición defensiva.
El taki es un verso cantado y era el que de mayor amplitud
gozaba, viene del verbo "takiy" que quiere decir cantar, expresaba
cualquier actitud del espíritu.
El wayñu era la expresión lírica más completa del quechua, ya
que se expresaba en las tres formas artísticas: Música, poesía y
danza; hombre y mujer siempre unidos por las manos se entrelazaban al
son de la música mientras el dolor y el amor era la parte central de
sus letras.
El Drama Incásico
Algunos eruditos en folklore señalan que durante el incario, las
interpretaciones teatrales se efectuaban al aire libre, buscando para
ello los atrios de los templos y las plazas publicas. Entre las
numerosas piezas dramáticas conocidas en ese tiempo, se destacan:
"Ollantay", la muerte de
Atahuallpa y el Uscapaucas.
Época Colonial
Los temas que primaban eran: La preocupación religiosa, la
especulación jurídica, y el legendario Potosí. Estas fueron las
fuentes de la escasa producción literaria durante el periodo colonial,
sin excluir algunas crónicas o relaciones históricas.
Nicolás Organz Sánchez Vela
fue autor de la "Historia de la Villa Imperial de Potosí" y, su hijo
Bartolomé Martínez y Vela fue autor de "Los Anales de Potosí".
Los "Los Anales de Potosí" fueron publicados por primera vez en París
por el biógrafo boliviano Vicente Ballivian y Rojas. Estas obras son
la biografía social, política, económica y romántica de Potosí,
habiendo sido utilizado el método de la cronología y teniendo por
única fuente la realidad.
La tradición a base de anécdotas fecunda en la obra de los Vela está
salpicada de humorismo, gracia e ironía, llamando la atención y
obteniendo un lugar prominente dentro de las letras bolivianas.
También se destacaron el Arzobispo Gaspar Villarroel quien escribió
"Gobierno Eclesiástico y Pontificio" y "La unión de los cuchillos".
Carlos Inca, quien nació en el Cuzco, y cuyo verdadero nombre era
Calixto Carlos Bustamante, desarrolló el género humorístico y
satírico, su obra más destacada es: "Lazarillo", que trata de ciegos
caminantes.
El Inca Garcilazo de la Vega escribió la obra: "Los Comentarios
Reales”, donde evoca a la raza indígena dominada por el conquistador y
destaca el amor y el orgullo como señas vitales de este pueblo.
Aparece la primera parte de esta notable obra en 1609, y la segunda,
en 1616.
Independencia y Principios de la República
La Universidad de San Francisco Javier fue el crisol de las ideas
libertarias, los doctores y estudiantes de la universidad discutían
los principios revolucionarios, y a pesar de las prohibiciones se
formaron Clubes literarios e ideas políticas sustentadas en los
fundamentos de la Revolución Francesa.
Juan Wallparrimachi: guerrillero y poeta quechua, nació en Potosí en
1793 y murió a la edad de 20 años, en una de las batallas de la
Independencia en 1814, a las órdenes de su protectora y jefa Doña
Juana Azurduy de Padilla. La obra dedicada a este tema es "12 Poemas
de Wallparimachi", en la "Poesía Quechua" de
Jesús Lara (1974).
Literatura Boliviana desde 1900
La Historia y la Crítica
Es el género literario que floreció más sobre otros géneros. Se
destaca la obra de José Manuel Cortés, quien publicó "Ensayo sobre la
Historia de Bolivia". Pero es
Gabriel René Moreno el
representante de estos géneros, por la vocación de su vida y la
importancia de su obra.
La novela es el género de más tardía aparición en el escenario
literario boliviano.
Los tres grandes poetas modernistas son:
Ricardo Jaimes Freyre, Reynolds
y
Franz Tamayo, pero es la
segunda Gesta Bárbara la que concentra estas manifestaciones: La
"Explosión de imágenes", la poesía social de tendencia minera o
campesina, obrera y de clase media.
Cronológicamente, la primera novela producida en Bolivia no la
escribió un boliviano, sino un argentino: Bartolomé Mitre; se trata de
una novela breve y desmañada, más parecida a un cuento largo, se
titula:"Soledad".
En 1861 se escribió la primera novela, escrita por un boliviano: "Los
Misterios de Sucre", su autor fue Sebastián Dalence.
Las principales obras que se ocupan de su desarrollo son: "Historia de
la Novela Boliviana" por Augusto Guzmán,
"Historia de la Literatura Boliviana"
por Enrique Finot y "Literatura Boliviana" por Fernando
Diez de Medina.
Es preciso señalar dos aspectos de la historia de la novela, de
entonces, en Bolivia: la desigualdad de la obra de los autores y un
repetido afán de tratar temas ajenos al país.
En 1885 aparece la primera novela boliviana inspirada en la guerra de
la independencia del Alto Perú. Se trata de
"Juan de la Rosa" , de
Nataniel Aguirre, que según
Marcelino Menéndez y Pelayo: "Es la mejor novela histórica hispano
americana".
Alcides Arguedas, que es
considerado como el verdadero creador de la novela boliviana, publico
"Pisagua" (1903), "Wata Wara"
(1904) y "Vida Criolla" (1905). En 1919 apareció
"Raza de Bronce", recia novela indigenista, de la que Hugo
Barbagelata dijo que es la base inicial del género indigenista que
tantos cultores iba a tener en América.
Luego,
Alcides Arguedas escribió
"Pueblo Enfermo", libro que
recibió muchas diferentes criticas.
Chirveches publicó seis novelas, de las que se destacan:
"La Candidatura de Rojas" y
"La Casa Solariega".
El tema de las minas bolivianas y la situación de los trabajadores del
subsuelo es el argumento central de la novela
"En las Tierras del Potosí" de
Jaime Mendoza , quien junto a
Arguedas y Chirveches es uno de los principales representantes de la
novela realista boliviana.
Después de esta novela aparecieron otras: "Aguas Estancadas" de
Demetrio Canelas; "Intimas"
de Adela Zamudio; "Ante la Corte de Yawar Huacac" y "California la
Bella" de Abel Alarcón; "Cielo y Tierra" de José Revueltas, "Wall
Street y Hambre" de Triscan Marof; "Renovarse o Morir" de Walter
Carvajal; "El Cholo Portales" de Enrique Finot y "El Pillo Oliver" de
Ramírez Velarde.
La Guerra del Chaco (1932 - 1935) tuvo profunda repercusión en la
conciencia boliviana, tanto más que la que tuvieron las guerras del
Pacífico (1879) y del Acre (1900).
Las novelas cortas publicadas por
Augusto Céspedes en su obra
"Sangre de Mestizos" reflejan
de forma cabal el impacto de la guerra del Chaco; en este libro se
destaca la concisión de su estilo y la habilidad de la construcción
literaria,"es una creación de excepción".
"Prisionero de Guerra" de
Augusto Guzmán
es un buen libro donde se acentúa los datos
autobiográficos;
"Aluvión de Fuego" de
Oscar Cerruto es de esta época
quizás la novela mejor equilibrada y escrita. "Chaco" de Luis Toro
Ramallo es excelente en su forma y en el fondo fusiona la realidad con
la fantasía.
A partir de ahí se acentúa la tendencia nacionalista en la novela
boliviana, ejemplos de ello son:
"Surumi", "Yanacuna" y "Yahuarwinchij" de
Jesús Lara.
"La Chaskañawi" (Ojos de Lucero) de
Carlos Medinaceli es, sin duda
una de las mejores novelas costumbristas de Bolivia; la obra es un
testimonio de la vida provinciana del sur de Bolivia; su contenido es
amargo y contiene tintes autobiográficos y retazos de ironía, que a
veces, desciende al sarcasmo.
La novela histórica tiene un acertado cultivador en Abel Alarcón,
autor de "Era una vez...", "Historia Novelada de Potosí", "El
Precursor", novela de la vida del caudillo vicuña José Alonso de
Ibáñez. Se destaca también José Enrique Viaña, autor de la historia
novelada de la Villa Imperial de Potosí, titulada "Cuando Vibraba la
Campana de Plata", los dos autores emplean en sus libros un castellano
arcaizante para dar sabor colonial a sus trabajos.
Respecto a
Raúl Botello, sus obras:
"Borrachera Verde", "Coca", "Altiplano",
"Vale un Potosí", "El Tata
Limachi" y "Tierra Cuchara" son de tendencia social, su tema es el
pueblo y los paisajes de Bolivia.
fuente:
http://www.libreriaboliviana.com/summary1.html
|